Corrientes, Viernes 17 de febrero de 2017

La comparsa de Esquina fue invitada por la organización de los Carnavales Oficiales 2017 para desfilar mañana por el corsódromo “Nolo Alías”.
 

El motivo de su presencia es para rememorar aquel año 1997 cuando salió campeona nacional del carnaval.

Tras cumplirse 20 años de aquel memorable día donde alzaron la copa mayor entre risas, lágrimas, abrazos y un solo grito ¡Somos campeones!, la comparsa verde y blanca vuelve a desfilar por el corsódromo de la capital correntina para rememorar aquel momento donde se alzó con el título de Campeona Nacional del Carnaval. El desfile será minutos antes de la medianoche, previo al desfile de Ará Berá.

“Este año Carú Curá tiene un brillo especial”, expresó uno de los presidentes de la comparsa, Klaus Liebig, quien se mostró emocionado por la invitación y comentó que tratarán de hacer lo imposible para que toda la comparsa esté presente.

“Somos más de 150 integrantes y vamos a tratar de estar la mayoría, ya tenemos dos colectivos llenos, van a ir autos particulares y también chasis donde llevaremos la carroza de la reina”, contó Klaus, quien además de integrar la comisión comenzó su vida de comparsero aquel glorioso año donde salieron campeones.

El orgullo es doble para los comparseros, no sólo por haber logrado obtener el título mayor de los carnavales sino también porque ese año fue el último que se realizó esta competencia a nivel nacional. Por ello la copa original se encuentra guardada en el Club Sportiva Esquinense, al cual pertenece la comparsa Carú Curá.

Este año cumplen 46 años y representan “Los misterios de la humanidad” donde prometen enamorar al público con sus trajes artesanales, sin dejar de lado el destaque especial que tiene la reina de esta edición, Gloria Rosado, quien impacta con su espaldar y el traje repleto de piedras cristal Swarovski que brillan a lo lejos dando el cierre perfecto.
Con chapa nacional

Corría el año 1997 cuando se hacía la última competencia a nivel nacional de las comparsas. Carú Curá venía de años muy complicados donde salía entre el cuarto y quinto puesto. Sin embargo ese año fue glorioso para ellos, no sólo porque se alzaron con la copa del primer puesto, sino porque fueron los últimos ganadores.

El aprendizaje fue lento pero seguro, con errores y aciertos pero siempre poniendo el corazón en cada detalle. “Ese año fue el primero que yo bailé, recuerdo que salieron de Esquina tres colectivos repletos, con la misma ilusión de todos los años, traer la copa”, relató Klaus.

Esa noche que tenían que bailar se había suspendido por mal tiempo, entonces bailaron un lunes y al día siguiente ya se sabían los resultados. Como el día de hoy, en ese momento todos estaban prendidos a la radio escuchando el escrutinio. “Cuando se informó que Carú Curá salió campeona la sensación fue indescriptible, yo corrí a abrazar a mi familia y no parábamos de gritar ¡Dale campeón, dale campeón!”, contaba este comparsero, ahora dirigente, con la emoción a flor de piel.

El recibimiento de todos los esquinenses fue en el puente Santa Rosa, 30 kilómetros previos a la entrada de la localidad, desde ese momento el grito fue uno solo, ¡Carú Curá campeón! El camino se tiñó de verde y blanco acompañados de llantos de emoción, no sólo de los fanáticos de esta comparsa sino también de su rival, Yasi Berá, quienes acompañaron la alegría como todos.

“Ese día el triunfo fue de todos los esquinenses”, finalizó.

Se necesita competencia
Hace más de 20 años que las comparsas de la localidad de Esquina no compiten, el fanatismo era tal que familias amigas no se hablaban ni saludaban en esta época del año. Sumado a que el momento de las caravanas (hoy banderazos) sólo salía a ver y alentar los fanáticos de cada comparsa, “la competencia” miraban por la ventana o escondidos en la oscuridad de alguna vereda y contaba a rajatabla la cantidad de autos que participaban para poder superarlos. El grado de enfrentamiento llegó a un punto que no era bueno, por lo que decidieron eliminar la competencia de los carnavales.

Sin dudas la relación de los vecinos cambió luego de esta medida, ya que en tiempos del “rey momo” no se notaba la tensa relación que había años anteriores. Pero por otro lado se fue viendo la lenta decadencia de las comparsas, que al no tener competencia se relajaron y se entregaron solamente al fervor que les emanan los fanáticos.

Hoy se necesita competencia, las comparsas deben volver a sentir ese compromiso y obligación de poder obtener el premio. Sin dudas no será una tarea fácil para un carnaval que viene sin competencia hace mucho tiempo. “Es una lástima que se haya dejado de competir, se tiene que volver a competencia pero de a poco. Yo creo que lo mejor es hacer un esquema e ir compitiendo por ítems”, reflexionó uno de los presidentes de Carú Curá.

El dirigente y comparsero considera que lo ideal sería comenzar compitiendo por ejemplo como mejor traje femenino y masculino, luego agregar la escuela de samba y carroza y así sucesivamente hasta llegar a competir con todo.

La competencia será dura pero llevará a todos a un crecimiento enorme.